Antes de mandar dinero, de firmar nada y de que alguien allá le explique el negocio, hay algo que puede leer usted mismo: el propio anuncio. Lo que ese anuncio calla se lee en los registros públicos, y nosotros lo leemos por usted.
Quien compra desde otro país casi nunca compra solo un local. Compra la razón por la que podrá quedarse, el colegio de sus hijos y la mudanza que ya prometió en casa. Eso no cambia lo que se puede leer en un anuncio — pero sí cambia lo que cuesta equivocarse, porque el error ya no se mide en euros.
Aquí no va a leer nada sobre visados ni sobre permisos de residencia. No somos abogados de extranjería y no damos ese consejo. Lo que sí podemos leer es el anuncio que tiene delante, hoy, antes de que envíe nada.
De cada punto decimos las tres cosas: qué se afirma, qué mira nuestra lectura y qué no mira. Esa tercera línea casi nunca aparece en una página que quiere venderte algo.
Contamos 345 anuncios de traspaso uno por uno, nosotros mismos, en milanuncios el 2 de agosto de 2026. De ellos, 344 traían fecha de publicación.
Cada cifra de esta página lleva la muestra de la que se contó y la fecha en que se midió. Si alguna no la lleva, es un error nuestro y queremos saberlo.
Después, si quiere ir más lejos, hay tarifas de pago desde 550 € — mira un memorando de muestra completo antes de pagar un euro →